Encontré algo tan grande cuando vi al espejo, no se desde donde pero lo reconozco y eso hace sentir bien. Lo veo porque reconozco esto que habitamos, de el que encuentro vivo cuando estoy ante un otro. Se siente bien, es señal de vida.
Sentirse parte de una naturaleza propia, no ajena, no comprada, ni vencida. Intuir que somos de un lugar es pertenecer como humano, hay una humana dentro de esto que busca y quiere más, un lugar que se reconoce todo el tiempo, se observa y se vive. Hoy se sintió una parte de mi existir en un pedacito de tierrieta.
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